miércoles, 3 de octubre de 2018
MOCHILAS
sábado, 3 de marzo de 2018
LA CONFITERA Y MI ABUELA
Voy a contar una historia y quizás no la cuente como realmente fue, quizás no se ajuste a la realidad, quizás los personajes no fuesen los que nombre y quizás ni tan siquiera me ocurriese a mí, pero, lo que si es cierto y eso lo juro es que es una historia que cuentan en mi familia unos y otros y cada uno a su manera así que cual Fellini yo voy a contarla tal y como la recuerdo y haciendo de ella mi AMARCORD particular porque, siempre es más bello el recuerdo de tu niñez fabulosa y fabulada que la miserable realidad.
Eran mediados de los setenta y yo tendría unos...seis o siete años, era una de esas tardes de paseo en la que mi abuela Piruja, no recuerdo nunca porque lo hacía pero lo cierto es que cargaba con toda la plebe de niños que éramos y que entre primos, tíos y sobrinos comprendidos en un arco de edad de entre cinco y catorce años sumábamos unos 12, nos sacaba de casa y nos hacía caminar medio Sanlúcar entre calles y paseos con la intención de sacarnos de casa y no estar “ dando por culo”. El caso es que también podría ser uno de esos días de verano en los que tras pasar todo el día en la playa, al regresar, nos traía mi abuela un día por un camino, otro día por otro, por lo que dios sabe porque y eso si lo recuerdo, ese en particular veníamos todos por la calle Barrameda en sentido a su casa y al llegar a la plazoleta de Santo Domingo en la que por aquellos tiempos justo enfrente de la plazoleta había una confitería pequeña pero con unos dulces que “quitaban el sentido” , en la actualidad creo que en el mismo lugar hay una tienda de pinturas, total, que unos metros antes de llegar mi abuela nos dice a todos: “A ver niños, vamos a entrar en la confitería, os pedís un dulce y os vais saliendo que el local es muy pequeño”, y nosotros como no, locos de alegría.
Entre los gritos y la algarabía propia de una docena de niños y volviendo loca a la dependienta de la tienda fuimos eligiendo cada uno el dulce que queríamos y saliendo de la tienda tal y como nos ordenó mi abuela quien, permanecía en la puerta a la vista de la dependienta indicándonos uno a uno que fuésemos yéndonos para casa sin esperarla porque ella tenía que pagar, así que lo hicimos, su casa estaba cerca y eran otros tiempos.
El caso y la cuestión de esta historia es la parte que nosotros los niños conocimos más tarde ya en casa. Resulta que al llegar a su casa, mi madre o mi tía le pregunto a mi abuela que porque se había gastado tanto dinero en dulces para los niños a lo que ella contestó:” Si yo no me he gastado nada”
-“¿cómo qué no?, vamos que te han regalado los dulces”
Mi abuela con toda tranquilidad le contestó:” pues sí, porque resulta que cuando ya habían salido los niños de la confitería y se habían alejado lo suficiente, entré yo y me pedí un dulce para mí. Cuando fui a pagar le pregunte a la dependienta cuanto era y me dijo el precio de todos los dulces, los de los niños y el mío a lo que yo le pregunte que como era tan caro si yo solo había pedido uno a lo que la mujer me dice con cara extrañada, “¿y los de los niños?” yo le contesté “¿qué niños?”, ella me dijo “pues la plebe esa que ha entrado antes que usted y se ha llevado un dulce cada uno” la mire y le dije “pues mire, yo que sé quiénes son esos niños, como me va a cobrar a mí los dulces de los sinvergüenzas esos, faltaría más” y fingiéndome indignada le dije “pues no te voy a pagar ni este” y dejé el mío encima del mostrador y me fui rajando.
Total que el ardid, por llamarlo así, consistió en que mientras nosotros aturrullábamos a la dependienta, ésta viendo a mi abuela en la puerta entendió que venía con nosotros y pagaría la cuenta, lo que no pensó es que mi abuela ya contaba con eso, es más, que esa era la pieza clave del “engaño”.
Recuerdo que a mi madre no le hizo mucha gracia en aquel momento pero pasados los años ya, hoy día es rara la reunión familiar en la que no se cuenten sus anécdotas, que son muchas, y no nos riamos recordándola a ella y sus cosas.
Un beso abuela.
jueves, 23 de noviembre de 2017
A mi Manolillo
En este mundo cada vez más egoísta e insolidario en el que solo se vende lo malo, donde encontrar siquiera una pizca de bondad se hace tan difícil, donde cada vez se tiene que afinar mas para ver un atisbo de lo que llamábamos humanidad, en este mundo, digo, que hemos modelado con el tiempo a lo peor de nuestros defectos, daría asco vivir.
Digo daría, porque a pesar de todas las inmundicias que somos capaces de tragar, a veces, cada vez menos, somos capaces de lavarnos los sentidos y encontrar ese rescoldo de bondad que necesitamos para no pegarnos un tiro y mandarlo todo a la mierda.
Tuve la suerte hace poco de encontrar un pequeño libro, que seria de mí sin mis libros, que me haría reconsiderar los conceptos de belleza y bondad humana.
Se trata de “Cuentos para mi Manolillo” de Miguel Hernández. En principio pudiera parecer que solo se trata de un librillo de cuentos cortos para niños pero cuando uno descubre la fascinante historia que tiene detrás es cuando la expresión “ponerse los vellos de punta” se queda corta.
Manolillo fue el hijo del poeta nacido estando este ya en prisión (leeros la biografía de Miguel Hernández, que lo queréis todo hecho) en Alicante, año 1941.Miguel Hernández no vería nunca a su hijo en libertad, moriría de tuberculosis sin salir de la cárcel. Lo verdaderamente grande de este libro, además de su contenido, cuatro cuentos de libertad, es que estando encerrado, sabiendo que moriría y malviviendo en la peor de las condiciones, este hombre fue capaz de limpiar de su alma el rencor y el dolor que pudiera tener dentro y enfocar todas sus miserias en hacer algo tan grandiosamente bello como escribir un cuento para niños, para su niño, para su Manolillo.
Es este el tipo de cosas a las que me refería con lavarnos los sentidos. Es difícil dejar de lado en este mundo actual la inercia de seguir a medios informativos, llenos de periodistas-sicarios a sueldo de líneas editoriales interesadas, tuitters a modo de cuevas-escondites donde gentes sin nombre escupen sus miserias condensadas en 140-280 caracteres, políticos trincones amoldadores de leyes al grosor de sus cuentas corrientes, tahúres de las necesidades que prometen a los mas desafortunados unos cielos inexistentes, oneges recaudadoras de subvenciones-pagos convertidas en jueces de los merecedores a ayudas en función del color con que pintan sus esperanzas.
Entre tanta inmundicia disfrazada de humanidad yo he tenido la suerte de encontrar la voz inocente de un hombre que saco de su alma lo mas bello y que escribiendo sus letras en papel higiénico dejo para el mundo el mas limpio de los valores humanos, el amor a los demás y a la vida a través de un cuento para niños.
Le regale el pasado día 20 a mi amigo Antonio una copia de este libro sabedor de su amor por el poeta de Orihuela y porque no se me ocurrió forma más bella de declararle mi aprecio, con esta dedicatoria:
“Querido amigo en este día decirte que sigas siendo el pájaro padre que sabe cuando decir a sus pajarillos que ha llegado el momento de volar. Que sigas siendo el hombre cuerdo que sabe que no se debe subir a caballos obscuros que llegan a la ciudad de los sueños cuando ya te has dormido. Ese hombre que no necesita como el conejo buscar agujeros grandes por donde quepa su soberbia.
Ese amigo que entiende que incluso en un rollo de papel higiénico se puede escribir las letras más bellas.
A ti mi amigo, mi hermano te regalo este cuento de vida deseándote que sea tú vida el más bello de los cuentos.
Un loco.”
sábado, 26 de agosto de 2017
En los campos de Flandes
"En los campos de Flandes
crecen las amapolas.
Fila tras fila
entre las cruces que señalan nuestras tumbas.
Y en el cielo aún vuela y canta la valiente alondra,
escasamente oída por el ruido de los cañones.
Somos los muertos.
Hace pocos días vivíamos,
cantábamos, amábamos y éramos amados.
Ahora yacemos en los campos de Flandes.
Contra el enemigo continuad nuestra lucha,
tomad la antorcha que os arrojan nuestras manos agotadas.
Mantenerla en alto.
Si faltáis a la fe de nosotros muertos,
jamás descansaremos,
aunque florezcan
en los campos de Flandes,
las amapolas».
viernes, 30 de junio de 2017
“SARGENTO McKENZIE”
lunes, 19 de junio de 2017
A MI HERMANA MARI
martes, 13 de junio de 2017
ELLA
viernes, 9 de junio de 2017
UNO Y UNO, ¿DOS?
Pues resulta que lo mismo que hay gente que no para de alabar las bondades de tener y cuidar algún tipo de mascotas en casa, tanto por ellas como por nosotros, pues también hay quienes dicen, que lo de tener animales en casa es una inhumanidad y un motivo de insalubridad.
También hay quien dice que habiendo realidad virtual para que necesita la realidad real, que gracias a ella no necesita moverse de su cómodo salón para moverse por mundos ficticios y “reales”, aunque también hay quien dice que la vida hay que vivirla realmente, salir, pasear, tocar, sentir, oler, etc.,
Los hay que piensan que sin religión el mundo seria un caos sin sentimientos ni esperanzas y también hay quien piensa que es precisamente por la existencia de las religiones por lo que hay tanto retrogrado y reaccionario.
Hay quien cree que la ciencia debe basarse en lo empírico, en lo comprobable con pruebas pero también hay quienes basan la ciencia en la teoría aun en el supuesto de que esas teorías sean incomprobables.
Hay quien prefiere lo nuclear a lo solar.
Gentes que defienden el que si un animal no es para comérselo para que lo quieren y gentes que quieren a los animales por que “están para comérselos”.
Los hay que dicen que la medicina moderna se basa en envenenar poco a poco a la población y los hay que dicen que como viviría el genero humano hasta los ochenta años de media si no fuese por la medicina.
Los hay que se parten el pecho en el trabajo y los hay cuyo trabajo es darse golpecitos en el pecho.
Periodistas parciales que se autodenominan imparciales y periodistas imparciales parcialmente.
Los hay que gritan que la suya es la verdad única y los que piensan que la única verdad es que no hay ninguna verdad.
El ser humano puede ser tan distinto que incluso denominar su forma de ser de alguna forma seria de tantas como, dual, paradójico, ambivalente, maniqueo, ambiguo, impreciso, contradictorio, incongruente, incoherente, absurdo, ilógico, etc., etc.
Yo que soy muy simple me limitaré a citar al gran Rafael “el gallo” y diré que “hay gente pa tó”.
sábado, 3 de junio de 2017
DISCURSO DE GETTISBURG.
"Hace ocho décadas y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación; concebida en libertad y consagrada al principio de que todos los hombres son creados iguales.Ahora estamos empeñados en una gran guerra civil que pone a prueba si esa nación, o cualquier nación así concebida y así consagrada, puede perdurar en el tiempo. Estamos reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos venido a dedicar una porción de ese campo como lugar de descanso final de los que aquí dieron sus vidas para que esa nación pudiera vivir. Es absolutamente correcto y apropiado que hagamos tal cosa.Pero en un sentido más amplio, no podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este suelo. Los hombres valientes, vivos y muertos, que lucharon aquí ya lo han consagrado muy por encima de lo que nuestras pobres facultades puedan añadir o restar. El mundo apenas advertirá, y no recordará por mucho tiempo lo que aquí digamos; pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Nos corresponde antes bien a nosotros, los vivos, consagrarnos a la inconclusa empresa que los que aquí lucharon hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Somos más bien nosotros los que debemos consagrarnos aquí a la gran tarea que aún nos queda por delante: que de estos muertos a los que honramos tomemos una devoción incrementada a la causa por la que ellos dieron la última medida colmada de celo. Que resolvamos aquí firmemente que estos muertos no habrán dado su vida en vano. Que esta nación, bajo Dios, renazca en libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, jamás perezca sobre la Tierra.»
Abraham Lincoln.
Gettisburg 19 noviembre de 1863
miércoles, 31 de mayo de 2017
PREMIO A LA ASISTENCIA
domingo, 28 de mayo de 2017
FOR SALE
Hace algún tiempo que no me encuentro del todo...¿feliz?, si , feliz, con esta red social por motivos personales.
Siendo como soy una persona de mente dispersa la mayoría del tiempo, pero muy crítica en el poco que me dedico a ser serio, comencé a notar que lo que en un principio se me antojaba o me habían vendido, no como una red social, sino como LA RED definitiva, la que dejaba a las demás como simples chats de amiguetes, la que conseguía reunir a amigos distantes en tiempo y espacio, la que creaba grupos de afinidad intelectual, la que te permitía participar y hacer cómplice de tus vivencias a los demás, esa red terminaría por ser la misma mierda que todas las demás.
Lo que en un principio fue un patio de ideas personales y colectivas fue desvariando en un mercado del capital mas agresivo.
Como siempre todo lo bueno que tiene el ser humano acaba pudriéndolo el ser humano. Con la idea de que Facebook era el portal en el cual encontrarse todos para hablar, discutir, compartir y comunicarse, con una idea tan genial y altruista, quien se iba a negar a tomar lo que esta red te ofrecía y gratis...nadie.
El problema surge cuando empiezas a entender que esa gratuidad no es tanta, cuando entiendes que mientras tu, amparándote en la bella idea del colectivismo cultural que te vendían, cuelgas aunque sea en "privado" tus fotos, tus videos, tus pensamientos, etc. , los señores de Facebook se hacen más y más millonarios a costa de unos datos que tu, engañado repito por la bondad de una idea les has regalado.
Quizás muchos penséis que si que todo esto es cierto, pero que lo aceptáis y estáis dispuestos a que vendan vuestros datos ya que al fin y al cabo es un buen medio para seguir en contacto con los demás y que si para eso hay que despojarse de nuestra privacidad pues bueno, tampoco es para tanto siendo esa precisamente la maldad de Facebook, que ha conseguido, sin robar, hacerse rico con nuestras vidas, recuerdos y emociones.
Yo como hace tantísimo tiempo he vuelto a escoger y retornar a mi blog donde no entra nadie, nadie me critica, escribo lo que me apetece y consigo que mi anodina vida no le interese ni a Facebook.
